Retazos de tí viene después de los de mí.

Los míos fueron un montón de retazos, de todas las formas, tamaños y colores; como los trozos de  vida de los que nacieron.

Ahora siento que inicio otra etapa; otra de verdad. Así que, en vez de hacerme un tatuaje, he sentido la necesidad de renovar, como la vida, ese espacio tan necesario en que mis retazos encuentran reflejo.

Un espacio fresco, limpio, y simple.

Como tú.

Como yo.  

Como la vida que deseo.